Los exfoliantes ayudan a la piel a librarse de células muertas y otras impurezas (humo, polvo, etc) y, por ello, se recomienda aplicarlo periódicamente.
A continuación, se presentan dos recetas de exfoliantes naturales de fácil elaboración:
Ingredientes:
1 cucharada de azúcar blanco
1 cucharada de harina
de maíz
2 cucharadas de agua de rosas
2 gotas de aceite esencial de
limón.
Preparación:
En un recipiente, mezcla el azúcar y la harina de maíz con
el agua de rosas hasta que obtengas una pasta homogénea. Añade el aceite
esencial de limón y mézclalo bien.
Aplícate la crema sobre la piel limpia y seca con la yema de los dedos,
evitando el contorno de ojos y la boca. Realiza un suave masaje con la yema de
los dedos insistiendo en la zona de nariz, frente y mentón. Aclárate con
abundante agua, sécate y aplícate una crema hidratante.
Exfoliante básico
Si no tienes tiempo de preparar el exfoliante anterior, conseguirás una piel suave con estos productos básicos: Ingredientes:
100 g de azúcar blanco
100 g de sal fina
1 taza de leche fría.
Preparación:
En un recipiente, mezcla el azúcar blanco, la sal fina y la leche hasta que obtengas una pasta homogénea. Pon pequeñas cantidades de esta crema exfoliante en la palma de la mano y aplícala sobre todo el cuerpo realizando un suave masaje. Aclárate con agua abundante.
Para obtener el máximo de efecto no hay nada como tomar antes un baño bien caliente que ablande las pieles muertas y dilate los poros. Al finalizar, aplícate una crema hidratante.
Gracias son muy buenas las mascarilla
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